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30-11-2011 |
Leire Gómez
Euskadi se adapta a la Ley General de Comunicación Audiovisual
El pasado 23 de noviembre, entró en vigor el Decreto 231/2011 sobre la Comunicación audiovisual en el País Vasco, cuyo objetivo es adecuar la legislación de Euskadi al nuevo régimen jurídico resultante tras la promulgación, en marzo de 2010, de la Ley General de Comunicación Audiovisual (LGCA).
El nuevo texto, que consta de 32 artículos estructurados en 6 capítulos, engloba consideraciones de capital importancia como las siguientes, analizadas por Díez & Romeo Abogados y recogidas por panoramaaudiovisual.com:
– En primer lugar, establece la liberalización de los servicios comunitarios de comunicación audiovisual de carácter comercial y comunitario, que pasan de ser servicios públicos esenciales a servicios de interés general prestados en régimen de libre concurrencia;
– La vigencia temporal de las licencias audiovisuales en Euskadi pasan a tener una duración de 15 años, en lugar de los 10 anteriores;
– Se limita la exigencia de los concursos públicos, puesto que sólo aquellas actividades audiovisuales que requieran la utilización de ondas hertzianas serán objeto de licitación;
– La Ley Audiovisual y la Ley del Patrimonio del País Vasco sustituyen a la Ley de Contratos del Sector Público en los citados concursos;
– Contempla una mayor flexibilidad a la hora de vender o alquilar las licencias una vez transcurridos dos años.
El nuevo Decreto también establece los elementos que han de recoger las bases rectoras de los próximos concursos de TDT y Radio FM, concretando que los pliegos deben mencionar el número de licencias reservadas para la emisión íntegra en euskera, las condiciones de prestación del servicio, la documentación acreditativa de los requisitos y de la capacidad jurídica, los criterios de valoración y la composición de la Mesa de Valoración. Los interesados contarán con un mes de plaza para presentar sus solicitudes. En lo que se refiere a los criterios de valoración, en las futuras convocatorias se tendrá especialmente en cuenta los siguientes aspectos: la propuesta de programación; las propuestas económicas y estructurales; la aportación a la pluralidad de la oferta de prestadores de comunicación audiovisual; el fomento que hagan del empleo, y el compromiso de emisión de programación en euskera. A estos aspectos se suma la experiencia de los solicitantes, elemento que será especialmente tenido en cuenta a la hora de ser evaluadas cada una de las propuestas. Por otro lado, también se prevé la creación del Registro de Prestadores de Servicios de Comunicación Audiovisual de Euskadi, que se dividirá en tres secciones: operadores de radio, de televisión y los sujetos al deber de comunicación previa.
Además, el Decreto contempla un artículo para la utilización del euskera en los medios de comunicación. En este sentido, en el caso de los concursos para la adjudicación de licencias del servicio de comunicación televisiva se reservará, al menos, una licencia para la emisión íntegra en euskera en cada demarcación, siempre que el número de licencias a adjudicar sea superior a 3. En la adjudicación de licencias de radio FM, se reservará un mínimo de un tercio de las licencias en aquellas localidades con población superior a los 100.000 habitantes, cuando el número de licencias a otorgar sea superior a 2. En los municipios con población inferior a los 100.000 habitantes, se reservará, al menos, una licencia para la emisión íntegra en euskera, en el caso de que el número de licencias a otorgar sea igual o superior a 2.
Con este Decreto, el Departamento de Cultura del Ejecutivo Vasco ha dado el último paso para el acceso a las nuevas licencias audiovisuales de TDT y Radio FM en la Comunidad Autónoma Vasca.
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Etiquetas: comunicación audiovisual, Euskadi, nuevo decreto, servicio público
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1-07-2011 |
Leire Gómez
Manifiesto por una televisión responsable y de calidad
La Academia de las Ciencias y las Artes de Televisión ha aprobado un Manifiesto que aboga por una televisión de calidad, en la que se respeten “los valores cívicos y democráticos que han afianzado nuestra convivencia en las últimas décadas”. El documento se basa en cuatro pilares fundamentales que defienden una televisión responsable, informativa, cívica e innovadora.
En lo que se refiere a una televisión responsable el manifiesto contempla su creencia de que “deben ser preservados los principios que ya forman parte del bagaje universal de una ética de comunicación”. En este sentido, señala que las personas tienen derecho a preservar su intimidad, de modo que el derecho a la libertad de expresión debe conjugarse con otros derechos individuales, entre los que se encuentran el derecho a la intimidad. De este modo, el texto denosta “aquellas prácticas que supongan pasar por encima de este derecho, tales como la exhibición impúdica de la imagen y los sentimientos de las personas”. Al mismo tiempo, rechaza “la mercantilización del dolor ajeno” e instan a todos los operadores y profesionales a reflexionar sobre la cobertura informativa de las tragedias y de las situaciones que provocan aflicción colectiva y personal. Junto a esto, solicitan el trato escrupuloso de todo aquello que afecte a los menores, tanto en su condición de espectadores como de “eventuales sujetos de los contenidos televisivos”, y piden un riguroso tratamiento de los procedimientos judiciales, tanto en los espacios estrictamente informativos, como en los magazines o programaciones especiales. Asimismo, el manifiesto contempla que, en ningún caso, “deben ser fomentadas las conductas delictivas o antisociales, ni los testimonios falsos o denigrantes e invitamos a todos los operadores y a los profesionales a fomentar los aspectos más positivos del civismo y a trabajar decididamente por la erradicación de lacras como la violencia por razones de sexo”.
En su apuesta por una televisión informativa, el documento parte de que la información es un bien que no puede menoscabarse y que “recibir una información completa y veraz es un derecho proclamado en la Declaración Universal de Derechos Humanos y recogido en nuestra Constitución”. En este sentido, el manifiesto apuesta por que la mezcla de los géneros periodísticos sea vista como una oportunidad para el nacimiento de nuevos formatos atractivos para la audiencia, pero siempre garantizando la información de calidad y sin que ello consista en la espectacularización, “demasiado frecuente”, de la información.
En cuanto a una televisión cívica, la Academia aboga por la contribución de la televisión al fortalecimiento de los valores básicos de la sociedad, independientemente de cuál sea la titularidad de la misma, así como los idearios de las empresas e instituciones que la respaldan. De este modo, señalan que la televisión “debe ser consciente de su poder como instrumento de convivencia, y su trabajo debe ir encaminado a fortalecer lo que nos une y no a exacerbar lo que nos separa”. Asimismo, determinan la defensa y la promoción entre las emisoras que operan en España de una conciencia de pluralismo político, social, cultural y lingüístico y la imposición de la tolerancia sobre los comportamientos de exclusión y marginación. De hecho, expresan que “nuestra conducta televisiva, tanto empresarial como profesional, colectiva y personal, no debería nunca fomentar la discriminación por razones de sexo, edad, nacionalidad, ética, creencia o bien orientación sexual”.
Por último, el manifiesto apuesta por una televisión innovadora, para lo que los miembros de la Academia se declaran dispuestos a trabajar para que la televisión sea creativa e innovadora, “siempre en un marco de libertad de expresión”. Defienden la evolución del sistema televisivo español sin descanso, y piensan que el mercado español debería promover “nuevos y más eficaces conductos de participación para los telespectadores”. La Academia señala estar convencida de que una “televisión responsable” sabrá responder a los retos que la ciudadanía exprese y podrá aportar los contenidos televisivos necesarios de información y entretenimiento “que hagan compatible esa necesidad social con la buena marcha de las empresas que operan en España”.
Publicado en: Transferencia
Etiquetas: ACTV, comunicación, ética, manifiesto, televisión de calidad
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1-04-2011 |
Leire Gómez
El consumo audiovisual a la carta por Internet sigue creciendo
Los internautas españoles continúan con la tendencia generalizada de escuchar y ver sus programas favoritos por la Red. Así lo transmite la 13ª encuesta navegantes en la Red realizada por la Asociación de Investigación de los Medios de Comunicación (AIMC), presentada a finales de febrero de 2011.
La creciente posibilidad de acceso a estos contenidos potenciados por el incremento de velocidad banda ancha ofrecida por los operadores, unida a la puesta en marcha por parte de televisiones y cadenas de radio de páginas propias donde actualizar contenidos, están sacando los contenidos audiovisuales de los canales habituales.
En esta 13º encuesta realizada a los Internautas, se han tenido en cuenta, esta vez, un total de 39.709 muestras, y resalta entre otros resultados, el que descienda el intercambio de archivos P2P frente a un crecimiento visible del consumo de medios por Internet, tanto audiovisuales, radio y televisión fundamentalmente, como de prensa. El aumento de consumo televisivo en el móvil también es resaltado por la AIMC, además de poner de manifiesto específicamente el consumo habitual de radio a la carta y el que la principal fuente de información para dos tercios de los encuestados sea Internet.
El contenido audiovisual englobado en esta encuesta abarca películas, series, programas de televisión y radio. Es la radio, precisamente, la que tiene un ligero freno en su crecimiento on line, ya que pese a que crece notablemente, el consumo de radio a la carta, (+ 6%, llegando a un total de 23%), el resultado de aquellos que escucharon radio en directo por Internet sigue en un 43%, mismo dato que el arrojado hace un año.
La encuesta también destaca que un 25% de usuarios de Internet escucha cotidianamente la radio on line, muchos por el teléfono móvil (22 %), además de que casi un 40 % conoce de la existencia de las posibilidades de radio a la carta.
El consumo de televisión también crece vía móvil, y aunque apenas se queda en un 5% de usuarios que utiliza el móvil para visionar programas, destaca el que hace un año este dato fuera del 2%. El número de internautas que ha consumido televisión la última semana se mantiene en los mismos niveles que hace un año, el 37 %. El visionado de estos contenidos se hace mayoritariamente en un portátil o miniordenador (62%), y se pone de manifiesto el crecimiento de aquellos que conectan el portátil al televisor, llegando hasta un 20 %.
Las conclusiones de la encuesta también destacan que la importancia de la Red como fuente de información de actualidad sigue imparable, siendo para 69,5% de los internautas su primera fuente informativa.
Publicado en: Transferencia
Etiquetas: AIMC, consumo audiovisual, internet, radio a la carta, televisión en el móvil








