Transferencia

- 9-07-2011 | Nereida López Vidales
La gestión de la SGAE en entredicho

La sede central en Madrid de la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) de España fue registrada hace apenas unos días por agentes de la Guardia Civil dentro de una investigación por presuntos delitos económicos abierta por la Fiscalía Anticorrupción, tras lo que fueron detenidos varios de sus dirigentes.

Según informa Panorama Audiovisual, ante la situación creada en la SGAE, las entidades de gestión de derechos de propiedad intelectual AGEDI, AIE, AISGE, CEDRO, DAMA y EGEDA, por iniciativa propia, han mantenido este jueves, 7 de julio, una reunión con carácter de urgencia con la Ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde.

Tras el encuentro, estas entidades han reafirmado su convencimiento de que “los derechos de propiedad intelectual son un motor de desarrollo social, cultural y económico en nuestro país”.

Por otro lado, defienden que la gestión colectiva, que llevan a cabo las entidades de gestión de derechos de propiedad intelectual, es imprescindible para asegurar la protección de los derechos de propiedad intelectual de los creadores y productores de la industria cultural.

AGEDI, AIE, AISGE, CEDRO, DAMA y EGEDA recuerdan que este sistema, acorde con el de los países de nuestro entorno y la normativa internacional, es muy similar al que funciona en el resto del mundo.

También han querido poner de manifiesto que “los hechos imputados a determinados directivos de la SGAE, no deben cuestionar ni el vigente sistema de protección de los derechos de propiedad intelectual ni el buen funcionamiento del resto de entidades de gestión”.

En opinión de algunos expertos en el tema, «Lo que está ocurriendo en la SGAE es una consecuencia de la concentración de poder durante muchos años de la cúpula directiva. Más allá de esto, del nulo o escaso poder o influencia gubernamental sobre su actuación con fondos públicos, y de sus famosos, y no tan famosos, miembros y de todas las entidades de las que recaudan dinero. Para evitar que se vuelvan a producir situaciones como las que estamos viviendo, es necesario que los nuevos regidores de la Sociedad General de Autores de España den cuenta a las autoridades de todos sus movimientos económicos y de negocios subsidiarios.» (Mercedes Miguel/ Alberto Úbeda)

- 7-07-2011 | Ocendi
Las nuevas pantallas en los Cursos de Verano de El Escorial

Ricardo Villa, director de medios interactivos de RTVE ha intervenido en los cursos de verano de la Complutense para hablar de las novedades de la televisión a la carta de la cadena pública, donde móviles e Internet aún tienen mucho que decir.

Desde que en 2005 se subiera el primer vídeo a Youtube, las imágenes en Internet han ido adquiriendo mayor relevancia. En Internet, como recordaba Villa, no hablamos de emisoras de radio, canales de televisión o periódicos. Ahora todos compiten con todos; da igual de dónde se venga, porque los grandes imperios mediáticos se miden cara a cara con los recién llegados.

El servicio de RTVE a la carta se ha convertido en el mayor proveedor de contenidos en castellano, al que se agregan 300 vídeos nuevos al día. La revolución tecnológica provee a los espectadores de nuevas pantallas; móviles y tablets aprovechan la convergencia que facilita Internet para, en palabras de Ricardo Villa, “estar exactamente en el momento en el que te necesitan”, y en el caso de RTVE, esos momentos se distinguen en varias franjas horarias. En horarios de madrugada y a mediodía mandan los móviles, entre las 8 y las 11 de la mañana es el momento de los ordenadores fijos y a las 8 de la tarde, el iPad manda sobre el resto.

Mientras que el tiempo medio de navegación por la web de RTVE alcanza una hora, Youtube apenas llega a los 30 minutos de media, lo que podría confirmar que los usuarios no buscan el visionado por el visionado, sino que esperan contenidos de calidad. Y aunque “todavía en Internet estamos imitando muchas cosas”, aún hay mucho que reinventar.

- 5-07-2011 | Nereida López Vidales
Radio 3.0. Una nueva radio para una nueva era

«Radio 3.0. Una nueva radio para una nueva era. La democratización de los contenidos» es una obra que pretende acercar el momento actual de cambio en la radio a todos aquellos que se sienten atraídos por el medio más cercano. Con prólogo del periodista Diego Carcedo, Nereida López Vidales y Miguel Ángel Ortiz Sobrino han elaborado un exhaustivo trabajo sobre la situación actual de la radio y los retos a los que se enfrenta en el umbral de la web 3.0. El libro analiza con detalle la transformación que está viviendo el medio radiofónico ante las nuevas tecnologías, los nuevos hábitos de las jóvenes generaciones y la aparición de nuevos perfiles profesionales ligados a la implantación de las NTIC en las redacciones.

La obra cuenta con la colaboración de autores de prestigio como Pilar Martínez Costa, Carmen Peñafiel, Manuel Gertrudix, Virginia Guarinos, Fernando Peinado, Francisco García, etc.

diego_carcedo Prólogo del libro por Diego Carcedo

La radio, ayer, hoy y mañana

La historia de la Radio es la historia de una muerte anunciada y de una resurrección gloriosa. Nadie apostaba por su futuro cincuenta o sesenta años atrás cuando de pronto la televisión irrumpió en nuestras sociedades dispuesta a cambiarnos la vida. Los viejos receptores de galena fueron arrinconados para dejar el lugar preferente de las salas de estar a aquellos armatostes dudosamente estéticos que eran los televisores. Feos, sí, pero todo un lujo para las familias con posibles o, cuando menos, con capacidad para endeudarse, que cada noche concentraban a su alrededor a abuelos, padres, hijos y nietos con la misma solemnidad y atención con que acostumbraban a asistir a la misa dominical.

En los medios escritos, periódicos y revistas, se proliferaron durante un tiempo las necrológicas más o menos elogiosas por la radio previsiblemente difunta. Los pronósticos, fundamentados en deducciones lógicas, coincidían: quedaban algunos adictos residuales a la radio pero su supervivencia era cuestión de tiempo, poco. Nadie en su sano juicio iba a perder sus horas de relax escuchando radionovelas o programas de variedades pudiendo escucharlas y además verlas en la pantalla del televisor. No contaban los más sesudos analistas ni en la capacidad de las tecnologías para adaptarse a las diferentes necesidades ni, aún menos, con la capacidad de los profesionales para aprovecharse de las ventajas que ofrecían las nuevas tecnologías.

El descubrimiento de los transistores y su principal desarrollo, la radio móvil, enseguida abrió horizontes inesperados para aquel medio fundamentado en el sonido que, además de ofrecer una enorme capacidad para difundir todo género de mensajes, añadía a sus ventajas la de la rapidez, a menudo incluso la instantaneidad, y sobre todo la accesibilidad que brindaba a los oyentes en cualquier lugar y circunstancia. Leer el periódico o ver la televisión requieren atención exclusiva; es imposible su seguimiento haciendo cualquier otra cosa. La Radio, en cambio, permite su escucha mientras se trabaja, se viaja o se estudia. Esta posibilidad fue la que muy pronto le permitió la recuperación del terreno perdido y, lo más importante, afianzar el futuro que tiene garantizado.

Pero no fue sólo la evolución tecnológica la que logró in artículo mortis que la Radio volviese al primer plano de la comunicación en España y en el resto del mundo, y a recuperar su condición de medio de masas de primer orden. También influyó decisivamente la rápida y eficaz reacción de muchos de sus profesionales que, lejos de aferrarse en actitud suicida a unos planteamientos superados por la competencia de la televisión, supieron buscar y encontrar el hueco que la Radio tenía reservado en exclusiva y llenarlo con nuevas ideas y nuevos formatos inexplorados hasta entonces, pero que, sin duda, merecían el interés de los oyentes y llenaban sus exigencias. Desde ese momento la Radio no paró de recuperar el terreno perdido y de adquirir seguidores incondicionales.

Hay dos ámbitos muy concretos de interés en los que la Radio no ejerce el monopolio pero sí la supremacía: el musical y el informativo. En ambos campos, a los que habría que añadir su desarrollo como medio mundial a través de Internet, tiene la radio su enorme potencial y, partiendo de ese potencial, el reto que le plantea su futuro. Un futuro apasionante para los oyentes y los profesionales que es abordado con el mayor rigor en el análisis y el mejor acierto en los argumentos, por los editores y autores de este libro. He tenido la suerte de ser el primero en leerlo y, por lo tanto, también seré el primero en pronosticarles a quienes me sigan, que su lectura y sus teorías no les defraudarán.

Diego Carcedo
(Ex director de RNE)