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- 31-10-2012 | Ocendi
¿Qué está pasando con nuestra realidad?

SEMINCI, 2012

Reflexiones alrededor de la sección Oficial del 57 Festival de Cine de Valladolid.

Tengo el corazón encogido, hecho jirones por los golpes que ha recibido durante estos días viendo las películas a concurso presentadas en la Sección oficial de la SEMINCI.

En la oscuridad de la sala, a salvo de las atrocidades que golpeaban mi retina e inundaban mi alma, buscaba justificación a tanta violencia en el arte, esa esquina de la naturaleza vista a través de un temperamento que decía Emile Zola.

Finalizado el certamen, reflexionando sobre la idea apuntada por este gran escritor naturalista, tengo la sensación de que en esta semana he asistido a un recorrido por la trágica y violenta historia de los últimos setenta años.

Tragedias propiciadas por el hombre y para el hombre.

La debacle del nazismo ha sido objeto de tres filmes. Partiendo de la reflexión intelectual en Hannah Arendt, filósofa alemana que cubrió como reportera el juicio contra Adolf Echmann y otros criminales de guerra nazis (filme que obtuvo la Espiga de Plata, dirigido por Margeritte von Trotta, veterana cineasta que encabezó junto a Volker Schlondörff el Nuevo cine alemán). Uno de estos criminales será el punto de partida de Lore (dirigido por Cate Shortland), una dramática historia vista desde los ojos de la hija adolescente de un general de las SS condenado, que tiene que huir con sus cuatro hermanos pequeños por un país en ruinas provocadas por sus mentores. Asistimos a la terrible experiencia de esta joven que va abriendo las cloacas ocultas tras esos brillos a los que estaba educada. Y finalmente en Al nacer el día (filme dirigido por Goran Paskaljevic, habitual en la Seminci, galardonado en tres ocasiones y en esta edición injustamente olvidado), vemos las consecuencias de ese dolor escenificadas a través de un músico que, tras jubilarse, descubre que sus verdaderos padres fueron exterminados en un campo de concentración. El intento por reconstruir la memoria para homenajear a aquellos que le dieron la vida, le muestra la falsedad en la que se sustenta su propia realidad: ni su hijo, ni su mejor colaboradora, quieren ayudarle. La memoria pertenece al pasado y hay que enterrarla.

La represión ejercida por el sistema comunista en la Alemania del Este es el tema central de Barbara (Christian Petzold), una mujer castigada a ejercer la medicina en un pueblo alejado de todo y de todos por ser infiel al partido, y que ayuda en la clandestinidad a escapar a muchos que, como ella, ansían la libertad.

¿Y qué ocurre con esas tragedias en la actualidad? Que siguen construyendo nuestra historia es evidente, y por tanto inundan el universo de la ficción, pero lo terrible es que la cercanía confiere a los temas otro sesgo. Como si el artista al acercarse en esa esquina de la naturaleza, al serle tan próxima, tuviera que mostrar el dolor de forma más explícita, empaparse, sumergirse-nos en él.

A saber: La brutalidad, el desprecio, el dolor, dan carta de naturaleza a Les cheveaux de Dieu (dirigido por Nabil Ayouch, que se alzó con la Espiga de Oro) filme que nos conduce por los terribles senderos que van conformando a los futuros integrantes de Al Qaeda. Asistimos a la vida en un barrio marginal de Casablanca a través de unos adolescentes para quienes la agresividad y la violencia es algo cotidiano, su único modo de sobrevivir.

No se queda a la zaga la violencia plasmada al otro lado del atlántico, en La vida precoz y breve de Sabina Méndez. Su director Luis Mandoki nos habla de la corrupción existente en las zonas fronterizas de México por medio de una joven, casi una adolescente, vapuleada, vilipendiada, cuyo único deseo es salir del país para ser cantante, y un joven que ingresa en una hiperviolenta banda de asesinos para poder ser alguien dentro de una sociedad en la que impera el caos y la corrupción; en donde las niñas son puestas en venta, y sólo con la agresividad se puede salir a flote. Entre tanto dolor, Sabina, víctima de su belleza, su pobreza extrema, se evade cantando pero los hombres sólo desean su cuerpo, carnaza sin más.

Y tras ver tanto sufrimiento infligido por el hombre hacia el hombre, me encuentro con La lapidation de Saint Étienne, con la inevitable tragedia inherente al ser humano: el dolor y la muerte. El filme, dirigido por Pere Vilà (que obtuvo el premio Fipresci ex aequo junto a La Cinquième saison), muestra a un viejo cuya casa en ruinas es la escenificación de un cuerpo degradado, a las puertas de la muerte. Un hombre totalmente aislado rodeado de unas decrépitas esculturas que restaura, metáforas de esa necesidad de agarrarse irremediablemente a la vida.

Me acerco a otro tipo de cine, ese que habla de los problemas inmersos en nuestra existencia cotidiana.

Por fin puedo respirar:

The Pohjoseen (Mika Kaurismaki) es una película liberadora, el personaje crece y con él el espectador. El reencuentro de un padre con su hijo al que no ve desde que tenía tres años (ahora tiene más de 30), va desde el más absoluto rechazo y el consiguiente enfrentamiento -el hijo es un presitigioso director de orquesta, el padre un marginado- al encuentro. Un viaje iniciático, catártico para ambos: el hijo se va despojando de sus ataduras, el padre las va recuperando.

Ginger y Rosa (dirigida por Sally Potter) ambientada durante la crisis de los misiles en 1962, una época especialmente convulsa, nos cuenta la historia de dos adolescentes, amigas inseparables, que toman caminos diferentes, Ginger la acción colectiva, la lucha contra la guerra nuclear, Rosa, el amor libre. Tomando este marco de referencia, el filme se introduce en la pérdida de los valores familiares que, hasta entonces, sustentaban la sociedad y la desoladora constatación de en qué quedan las ideas e ideologías al llevarlas a la práctica.

Con un tono de comedia dramática, pero con una mirada similar, es decir, mostrar los miedos y dudas que nos inundan (no la violencia extrema que parece haberse apoderado de los relatos ¿o es de la vida?), en Liberal Arts (Josh Radnor) Jesse, un joven que ha dejado de serlo (tiene 35 años) pero no consigue sentirse cómodo en su nuevo estatus de adulto, nos desvela sus anhelos y los de las personas con las que se encuentra. A través de sus reflexiones vamos asistiendo a diferentes etapas de nuestro periplo vital: la joven que entra por primera vez en la universidad, con la frescura y descaro de quien tiene un universo que se abre ante sus ojos y no puede desperdiciar nada; el profesor que acaba de jubilarse y, a pesar de todo, no tiene nada claro cuál es el futuro que le espera; la madura profesora de literatura, cuya pasión por los románticos despertó en Jesse sus deseos por ser escritor y ahora vive inmersa en una coraza para aislarse del dolor que puede provocarle (o quizá le ha provocado) esa pasión. Y por último, un joven alucinado que ejerce de maestro de ceremonias (ataviado con un gorro que le asemeja a los gnomos) para mostrarnos lo imperecedero, aquello que no conoce las edades.

Los miedos, las dudas y anhelos del protagonista y los que le rodean. Sonrisas, emoción…. Esta película es el Premio del Público, dije al salir del cine a una colega. Liberal Arts plantea sentimientos que nos son bastante cercanos, o al menos eso creía, hasta que vi el palmarés, ya que el premio fue a parar a Diaz-Don’t Clean up this Blood, filme que reconstruye el enfrentamiento entre la policía y los activistas cuando éstos protestaban contra la cumbre del G8 en 2001, uno de los más espantosos acontecimientos de los últimos años. Estos son los verdaderos problemas para el público en la actualidad; ese movimiento de protesta que ha encontrado su continuidad en la actual crisis con Los Indignados del 15-M.

El público, pensaba ayer, tras ver los resultados del palmarés, ya no puede votar a una película que habla sobre las dudas existenciales, pues como decía el protagonista de Riff-Raff, filme de Ken Loach que mostraba la vida y miserias de los obreros en paro, Yo no tengo tiempo para deprimirme.

Diaz-Don’t Clean up this Blood es una interesante fusión entre ficción y documental, repleto de una violencia extrema. El horror, he visto el horror…. Ese era el sentimiento que tenía al salir del cine recordando las palabras de Marlon Brando-Kurtz en Apocalypse Now… Dice Daniele Vitali, su director: Si hay violencia extrema en mi película es porque estaba allí; muestra una realidad muy concreta y la violencia está inscrita en ella.

Ante la avalancha de imágenes que inundan nuestra vida cotidiana, plantearnos cómo se inscribe la realidad en la ficción es un tema todavía pendiente. En el excelente libro Fábulas de lo visible, Ángel Quintana señala que el realismo necesita una revisón para poder legitimarse ante las nuevas formas de representación impuestas por el universo virtual.

Mención aparte merece La Cinquième saison, cuyas imágenes cargadas de poesía inundan la pantalla. Un filme que muestra la magia que existe en lo cotidiano y cómo un leve cambio –en este caso un nuevo habitante- puede alterar el ciclo vital convirtiéndose en un hecho terrible al que hay que poner fin para que todo siga igual. Lo que en un principio era blanco, luminoso, en ese pequeño pueblo que se dispone a celebrar la fiesta se convierte en oscuridad y tragedia al no arder el fuego que dará paso a la primavera. De nuevo la crueldad del ser humano se alza con el final de la película y vuelvo a salir del cine con el corazón y hasta el alma hecha jirones.

¿Qué está pasando con nuestra realidad?

- 20-10-2012 | Nereida López Vidales
Largos, cortos y recortes en la 57ª Edición de la SEMINCI

Semici 2012

Post by: Dafne Calvo, directora de la revista La Encuadre
Foto: Doc Pastor, director de Ruta 42

«Luces, cámara»…y la Semana Internacional de Cine Valladolid vuelve como cada Octubre para traer 1600 proyecciones de cine independiente de todos los rincones del planeta. Una edición número 57 que ha «arrebañado el jamón», como afirmaba su director Javier Angulo. Y es que el festival ha sentido los recortes ya tan comunes en el mundo de la iniciativa cultural: este año cuenta con apenas dos millones de euros, un millón y medio menos de lo que tenían hace tres ediciones.

«Un año difícil», aseguraba Angulo, pero que de momento no ha mermado la duración de lo que para él es «la fiesta del cine» que durará desde el 20 Octubre hasta el 27 de este mismo mes. Una fiesta que dará el pistoletazo de salida con “Todo es silencio”, el último trabajo de José Luis Cuerda basado en la obra de Manuel Rivas, que entrará a concurso junto con otras dieciséis producciones.

Debutantes como el rumano Silviu Purcarete y su “Undeva la Palilula” competirán con otros ya veteranos del festival. Goran Paskaljevic podría logar su cuarta Espiga de Oro con “Kad Svane Dan” y superar así a uno de los míticos de festival vallisoletano, Ingmar Bergman. La clausura correrá a cargo de otros de los nuevos en SEMINCI, los estadounidenses Brian Klugman y Lee Sternthal, que llevarán al Teatro Calderón, edificio emblema del festival, la película “The Words”, con Bradley Cooper y Jeremy Irons en el reparto.

En esta edición se mantienen las secciones tradicionales y se apuesta también por el cine de jóvenes autores. Así sucede en Punto de Encuentro, con once directores noveles, muchos de ellos europeos, aunque también de la otra parte del Atlántico. De todas partes vendrán las propuestas más originales y atrevidas, desde la venta de esperma de los obreros de “Despre Oameni si Melci” hasta el parricidio de “Ja Saapu Oikea Yö”, pasando por la depresión post-parto en “Vacuum” o la Revolución Mexicana de “La cebra”.

Tampoco se ha olvidado la 57 edición de los documentales en “Tiempo de historia”. “Nosotros”, “Libre te Quiero”, “Italy:Love it, or Leave it” son algunas de las películas a concurso en una sección marcada este año por la temática social. Si bien ha dejado espacio para otros personajes emblemáticos de la historia y el arte, que pondrán rostro a obras como “Woody Allen. A documentary”, “Mussolini/Hilter, L’opéra des Assassins” o “Marina Abramovic, The Artist is Present”.

La sección Spanish Cinema estará este 2012 protagonizada por los últimos trabajos de realizadores españoles. “Carmina o revienta” de Paco León coincidirá con “Arrugas”, de Ignacio Ferreras, “Mientras duermes” de Jaume Balagueró o “Miel de naranjas”, de Imanol Uribe.

Como todos los años, la SEMINCI se acerca al cine de otros países. Este año los invitados son India y México. “El otro cine de Bollywood” muestra la parte más independiente de uno de los países con una de las industrias más prolíficas del cine. Del otro lado del Atlántico llega “Cine Mexicano entre dos siglos, reflejos de una evolución”, con veinte trabajos de realizadores del país centroamericano, entre los que se encuentran Jorge Fons, Guillermo del Toro, María Novaro o Alfonso Cuarón.

Continúan también otras de las actividades emblema del festival: La Noche del Corto Español llegara de la mano de Punto de Encuentro. Continúan los cortos ECAM, se mantienen Valeduto DVD, Castilla y León en Corto, y nace también Castilla y León en Largo. El corto queda así, como siempre, representado en el festival vallisoletano.

Con “el jamón bien arrebañado”, la SEMINCI ha logrado mantenerse durante un año más, ya el 57. Se sabe que el presupuesto quedará blindado por las ediciones siguientes, al menos hasta la 60. Mientras, nos queda disfrutar de esta edición, presente, que comenzará este sábado con la alfombra roja y el largo de Cuerda. Sólo queda decir «acción».

- 12-11-2011 | Ocendi
SEMINCI, una inyección de adrenalina para el cine

Seminci-2011

Vivencias de una alumna de periodismo, en la 56 Semana Internacional De Cine. SEMINCI 2011.

Por Alicia Casas Marcos

La vallisoletana alfombra roja presenció el paso de innumerables rostros del mundo del cine.

La crisis económica, patente en todos sectores de la sociedad, no iba a enturbiar la ya consolidada Seminci.

Raquel Pérez, a su llegada al Hotel Olid Meliá, me recibió con rostro sonriente.

El estreno de 5ºB Escalera Derecha significaba mucho para ella a nivel profesional, nutrirse y vivir una experiencia, junto Carmen Maura y personalmente un homenaje a su padre fallecido.

Raquel afirma que ese cortometraje, dirigido por María Lanau, es de los que “tocan un poco la fibra”.

Su semblante cambió cuando mencioné la palabra maldita: crisis…

“Nuestro cine siempre ha sido un bebé en pañales y, por desgracia, las prioridades de los políticos a la hora de invertir el dinero tienen mucho que ver en esto”.

Raquel recuperó su sonrisa al ver a su compañera de reparto: Carmen Maura. Ambas me despidieron ilusionadas al encontrarse inmersas en el festival, junto a sus seres queridos y a pocas horas del estreno.

¿Quizá una manera evadirnos de la cruda realidad sea aferrarnos al cine?

Las películas narran hechos que, en numerosas ocasiones, los espectadores hemos vivido en primera persona.

¿Quién no se ha sentido identificado con algún personaje cinematográfico?

Mientras me hallaba buscando respuesta, a las preguntas aquí formuladas, me topé con el Señor Alcántara. Bueno… mi mente me jugó una mala pasada, era Imanol Arias.

¿Nos metemos demasiado en el papel de los personajes?, ¿es bueno echar la vista atrás, como si de Cuéntame cómo pasó se tratase?

Quizá sea una válvula de escape… Imanol dijo, con firmeza y rotundidad, que el éxito de mirar hacia atrás es observar lo que hemos alcanzado y, a su vez, aprendido. Afirmó, con orgullo, que Cuéntame es una serie tremendamente moderna, aunque narre una historia que sucedió hace 30 años.

Víctor Clavijo, actor de la República, apareció con su traje de gala y se unió a la conversación. Me encontraba junto a dos actores del panorama actual que protagonizan historias que se remontan a antaño.

¿Por qué la sociedad demanda ese tipo de guiones? El share es el motor de las productoras…

La República y Cuéntame, dos series que poseen un guion que podría ser de una película de la Segunda Guerra Mundial, tienen en pleno siglo XXI un éxito rotundo.Para Víctor Clavijo ese dato es fruto de que, en ocasiones, lo histórico nos ofrece cierto carácter épico, del cual la actualidad carece.

Lo cierto es que, ambos, se encontraban en la gala de clausura de la Seminci. Se mostraban orgullosos de reencontrarse con colegas de la profesión y de ser acogidos con el cariño de la hermosa ciudad que a Delibes vio nacer.

La ilusión mostrada por los ciudadanos, congregados a las puertas del Calderón y en las inmediaciones del hotel Olid Meliá, era compartida por los actores y actrices.

María Lanau emocionada por haber llevado a cabo su primer proyecto como directora. Raquel Pérez feliz, tras cumplir uno de sus sueños desde que era niña: trabajar con su ídolo Carmen Maura.

Seminci fue una gran inyección de adrenalina para los malos tiempos que corren.