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- 26-08-2011 | Nereida López Vidales
MÓVILES DE LUJO: cuando “la belleza está en el interior” no es suficiente.

GOLDVISH

Post by: Fernando Blanco

Si quieres cambiar de teléfono, si quieres marcar un punto y aparte entre los que te rodean, no vayas al catálogo de puntos de tu compañía, no vayas a la Apple Store para comprarte un iPhone libre, no. Tampoco es “in” un teléfono con el apellido Versace o Armani, y aunque es caro un Motorola Aura, sigue siendo un Motorola. Si quieres un teléfono que te distinga, te diferencie y te proporcione clase y un abultado crédito bancario, te vamos a proporcionar una lista de marcas y modelos que sí satisfarán tus altas expectativas.

El mundo de los móviles de lujo es curioso, resultan en su mayoría, ostentosos y poco funcionales, su verdadero poder no es hacer llamadas, geolocalizarte o poder acceder a Internet o ejecutar juegos, sino ser joyas en sí mismas.

Para empezar, vamos a hablar de Vertu, un clásico de los móviles de lujo. Vertu no es ni más ni menos que la división de lujo de Nokia. Su interior es el de cualquier Nokia, con las limitaciones que ahora representa la marca finlandesa, pero su exterior, es otra cosa.

Sus precios van de los casi 6.000 euros en adelante, dependiendo del modelo, si es serie limitada o de la cantidad de oro y diamantes que se le puedan adosar. Pero el precio no sólo proporciona ostentación sino un servicio postventa envidiable pues ante cualquier incidencia o avería, un mecánico de la marca se desplaza a donde te encuentres para resolver el problema in situ.

Aunque Vertu fue de las primeras, el panorama de los teléfonos móviles de lujo ha ido creciendo y prueba de ello es Mobiado. Canadá no sólo es la patria de Blackberry sino de un pequeño productor de móviles de lujo llamado Mobiado. El diseño refinado es el leitmotif de esta empresa cuyos terminales están disponibles a partir de 3000 dólares y que incluyen gran cantidad de acabados, desde los vulgares aluminio anodizado o acero de damasco hasta el grandioso oro aleado mediante la técnica japonesa del Mokume Gane. Cabe destacar de esta marca su último modelo presentado, el Grand Toch, el primer terminal de lujo con pantalla táctil sobre un cristal de zafiro de 139 kilates. Aunque no está confirmado, el Grand Touch es un Samsung customizado por lo que no sólo es el primer teléfono de lujo con pantalla táctil sino que es el primero en equipar Android con lo que se convierte en el primero en conjugar ocio y lujo a partes iguales.

Si lo visto hasta ahora no te convence y prefieres un grado mayor de exclusividad pero con un precio más ajustado, es que estás buscando un Bellperre. A partir de los 1260 euros más impuestos del modelo de acero tienes un terminal 3G con cámara de 5 megapíxeles y pantalla de cristal de zafiro. Este terminal se fabrica bajo demanda y en base a los gustos del cliente que podrá elegir entre acero plata y oro para la estructura, más de 125 tipos de pieles para los acabados y diversas piedras preciosas para engastar en un dispositivo de líneas muy depuradas.

Pero si de lo que se trata es de llamar la atención, sin duda tu marca es Goldvish. Diseños ostentosos, y suficiente oro y piedras como para no dejar ver el dispositivo. “Le Million” es sin duda el sumum de sus creaciones. El nombre no es casual, este terminal del que sólo se van a fabricar tres unidades, está recubierto por cien diamantes sobre un cuerpo de oro. Su precio, su nombre, un millo de euros; su diseño digno de los multimillonarios rusos y chinos que ya lo han adquirido.

Pero si quieres algo más sencillo Goldvish dispone de terminales a precios más asequibles, con precios a partir de los 19.000 euros. De su colección el que más destaca es el Revolution que aunque es una serie limitada trufada pon innumerables piedras, lo que más destaca es que incorpora en el terminal un cronógrafo automático con mecánica suiza.

Y es que la incorporación de mecánicas de reloj dentro de las entrañas de móviles de lujo no es nuevo, Mobiado posee el Discovery, pero otras marcas como Gresso adorna la parte trasera de sus terminales con múltiples relojes con maquinaria suiza; pero es Ulysse Nardin, el fabricante de relojes suizos el que ha dado un paso importantísimo a la hora de conjugar mecánica relojera y tecnología móvil al incorporar un doble sistema de alimentación para el teléfono. Además de la batería incorpora un rotor mecánico como en sus relojes para aportar una mayor autonomía. Su precio desde los 12.800 dólares a los 129.000 si lo tuyo son el oro y las piedras. Se fabrican en series limitadas a 1846 unidades para cada modelo y lo más sorprendente, usa Android como sistema operativo.

Ulysse Nardin no es el único en añadir una mecánica de reloj a un terminal móvil, el Le Dix Originale de Celsius-x-vi-ii incorpora también un sistema híbrido de alimentación a su terminal del que sólo se han fabricado 18 unidades en serie limitada al precio de 250.000 euros más impuestos.

Aunque estas dos piezas de relojería son las más destacables en el panorama móvil no son las únicas, la relojera suiza TAG Heuer también fabrica un dispositivo móvil, el Meridiist, con acabados y diseños que le hacen el perfecto complemento a su colección de relojes previo pago de los más de 5000 dólares de su modelo base.

La combinación de marcas de prestigio en terminales móviles no es algo nuevo, Vertu tiene series especiales dedicadas a Ferrari, Aston Martin trabaja con Mobiado y Tonino Lamborghini ha decidido explotar tan buena sinergia creando el Spider. Un dispositivo muy al estilo Vertu, con una amplia gama de acabados que recuerdan a los deportivos del toro y fabricación suiza para dar un producto que definen como “de diseño sexy, sencillo e intuitivo como una mujer” a un precio que parte de los 1781 dólares.

Pero si nada de lo que has visto te convence y lo que quieres es pagar mucho dinero por algo anodino o como el fabricante denomina austero, lo que buscas es un Incrudo Phantom. Con el mismo diseño que un Sharp, de esos que venden de prepago por 20 euros y con las mismas características técnicas. El Phanton es una cajetilla de tabaco hecha en titanio, con cristal de zafiro y zafiro azul en su botón de menú como único signo de ostentación. Todo hay que decirlo “sólo” cuesta 850 dólares pero qué más da que sea un ladrillo si sólo hay 10 en todo el mundo, quizás si hubiera 15 no se venderán todos.