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- 13-12-2010 | Ocendi
Internet, arma de doble filo para una generación interactiva

Uno de los temas tratados en las Jornadas del TIC (Tecnologías de la Comunicación e Información), celebradas en Tolosa durante el pasado mes de noviembre, dan algunas claves sobre la creciente preocupación de los padres por la información incontrolada que reciben sus hijos a través de las redes sociales.

La profesora Montse Ereño, de la Universidad de Mondragón, alertaba del manejo y uso inconsciente que dan los jóvenes y adolescentes a la información on line, muchas veces movidos por su desbordante imaginación, lo que además podría desembocar en lo que ha llegado a llamarse “ciberbullying” (que traducido se entendería como un maltrato psicológico a través de la red) ya que ha provocado, en algunos casos, suicidios de jóvenes ante insistentes notas y emisión de fotos ridiculizantes, intimidatorias e insultantes, a través de los más diversos bulos que pueden correr por el messenger o los blogs. Otras veces son los propios adolescentes, según sigue afirmando la profesora, los que, por desconocimiento, incurren en esos delitos o causan graves problemas a otras personas. Incluso niños de 10 años se cuelan en las páginas de Tuenti, cuando es una red permitida para mayores de catorce.

Sin embargo, no basta con que los padres sólo controlen el tiempo que sus hijos pasan en casa ante Internet, ya que desde cualquier otro lugar disfrutan haciéndolo; pueden chatear desde su propio móvil o en el colegio, sin el conocimiento del profesor. Es casi imposible saber con exactitud cual es el uso que los adolescentes dan a Internet y más difícil aún conocer lo que cuelgan en la red, los contactos que les pueden llegar a través de ella, o las coacciones que pudieran tener de los “ciberacosadores” adultos.
En definitiva, la profesora Ereño considera que somos los padres los máximos responsables en evitar las consecuencias del mal uso de las redes sociales por los adolescentes.

Para lograrlo, deberíamos de ser nosotros mismos los que aprendiéramos de esta nueva era digital, de esta revolucionaria forma de comunicarnos, para luego saber explicar a nuestros hijos las ventajas y, como no, los riesgos que pueden correr en ella.