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- 1-04-2014 | Nereida López Vidales
ECO: una apuesta por la enseñanza y el aprendizaje ubicuo en toda Europa

Desde la perspectiva de que los Open Educational Resources (OER) tienen el potencial de ampliar el acceso a la educación y mejorar la calidad y la relación costo-eficacia de la enseñanza y el aprendizaje en Europa, es indudable que una de las formas más eficaces de lograr una implementación práctica de estos recursos son los denominados Massive Open Online Courses (MOOCs). Los MOOCs son cursos en línea a gran escala y representan uno de los últimos avances en la educación abierta en su continuo esfuerzo por mejorar la calidad, el acceso y la equidad en la educación y la formación. Además, los MOOCs se pueden aplicar a la enseñanza formal / informal / no formal para hacer el aprendizaje ubicuo.

En este contexto, el proyecto europeo ECO, “Elearning, Communication and Open-data: Massive Mobile, Ubiquitous and Open Learning” (Cód.: 621127), en el que participan 24 partners de distintos países europeos -entre ellos varias universidades españolas- se centrará en la ampliación a escala paneuropea de cursos abiertos, de la elaboración de pilotos y de la divulgación de las mejores prácticas de enseñanza a través de su implementación en los centros regionales de excelencia de toda Europa. La pretensión de ECO es contribuir al aumento de la concienciación en Europa acerca de los beneficios de los recursos educativos abiertos, tanto para los ciudadanos como para las instituciones de cualquier país miembro. El proyecto, puesto en marcha a comienzos de 2014 y con una duración prevista de 3 años, pretende demostrar además el alto potencial de estos cursos abiertos para disminuir o eliminar las barreras tecnológicas en los procesos de aprendizaje de usuarios con necesidades especiales o en riesgo de exclusión.

Según señala el proyecto aprobado por la Comisión Europea, “El impacto esperado de ECO se incrementará mediante la preparación de docentes quienes serán capaces de crear sus propios cursos en línea, además de otros recursos educativos abiertos, y distribuirlos a través de la plataforma de aprendizaje abierto que recoge todos los proyectos piloto. Esto ampliará el impacto del proyecto a sus respectivas comunidades.”

- 5-01-2014 | Nereida López Vidales
La academia Khan: el desarrollo de experiencias educativas personalizadas

En esta academia a las 10 de la mañana no hay nadie. En esta academia, los empleados no son maestros, sino informáticos, y los alumnos no tienen pupitre ni horario ni programa de estudios. La Khan Academy no da respuestas, solo ofrece: ¿Qué necesitas?

La Academia Khan es una organización sin ánimo de lucro creada en 2008 que elabora valiosos contenidos educativos gratuitos en vídeos cortos. Cuenta con una página abierta que ofrece miles de microclases en formato de tutoriales en vídeo almacenados en Youtube; ejercicios, evaluaciones y estadísticas de cada alumno. Tienen más de 10 millones de usuarios únicos al mes. Y viven de las donaciones: en 2010 recibieron dos millones de dólares de Google y 1,5 de la Fundación Gates.

A primera hora de la mañana, tranquilidad en las oficinas de la Academia, ubicada en el campus de Google en Mountain View (California). El interior, altísimo y cubierto por vigas de madera, trabajan más de 50 empleados, en su mayoría desarrolladores de software. En la larga mesa de madera, fruta y café para los que vayan llegando. “Aquí se trabaja hasta muy tarde. No hay horarios. Cada uno sabe lo que tiene que hacer”, comenta una empleada.

Allí también comparten despacho Salman Khan, el creador de la academia, junto a su amigo Shantanu Sinha, que ejerce de presidente. Ambos fueron compañeros de universidad y antiguos competidores en concursos de matemáticas en secundaria. Shantanu está al frente de las operaciones de la academia, que, en su opinión, está solo naciendo: “Queda mucho trabajo por hacer”. Un acuerdo con la Fundación Slim en México y otro con la Fundación Lemann en Brasil han permitido traducir la plataforma al español y al inglés.

Pregunta. ¿Qué es la Academia Khan?

Respuesta. Queremos mejorar cómo aprenden las personas con la ayuda de la tecnología. La academia no es una plataforma de educación online. Lo que hacemos es ver qué necesitas cuando estás intentando aprender algo.

P. ¿Cómo podemos personalizar esa experiencia?

R. La ventaja de los ordenadores es su infinidad de información. Lo que tratamos de hacer es personalizar la forma en que se aprende, ayudándote a identificar exactamente qué tienes que saber y qué recursos están disponibles. No es una experiencia de online learning.

P. ¿La Academia Khan está dirigida a dar educación donde no llegan las escuelas?

R. No, nuestra academia sirve para todos los casos, ya sean escuelas privadas en América o estudiantes que no tienen acceso a buenos profesores. Muchos de nuestros usuarios son escuelas que usan estas vídeolecciones en el interior del aula. Permite cubrir carencias que puedan tener en la clase, permite que el profesor pueda tener una mayor información de lo que saben sus estudiantes… no es algo que solo es online y exclusivamente relacionado con el ordenador. Es abordar la experiencia educativa con la ayuda de la tecnología. Las experiencias de elearning tratan de aplicar la clase física online. Nuestra diferencia es que estamos focalizados en cómo mejorar la experiencia de aprendizaje, incluso si estás en una clase física.

vía: tecnologia.elpais.com

- 11-06-2013 | Ocendi
MOOC, la revolución llega a las aulas

Autor: Maite Garrido Courel (Diario Turing)

Massive, Open, Online, Course, son las palabras que definen y dan nombre a MOOC, la metodología que está transformando el tradicional modelo académico. Gracias a Internet, se ha abierto la puerta para que el conocimiento se democratice y para que toda persona que lo desee no encuentre trabas para formarse, ni económicas ni logísticas. La comunidad educativa de todo el mundo, considerando la importancia de este fenómeno, no ha dudado en unirse.

Fue en septiembre de 2008 cuando George Siemens y Stephen Downes pusieron en marcha el primer MOOC, curso online, masivo, abierto y gratuito, que prendió la mecha de la revolución en el mundo de la educación, aunque fue el curso impartido por Sebastian Thrun, el padre de la Inteligencia Artificial, el que dio el impulso definitivo a los moocs en 2011 en la Universidad de Stanford (California). Más de 160.000 estudiantes se unieron a lo que se ha convertido en uno de los experimentos pedagógicos más trascendentales de este siglo. Su éxito provocó la creación de Coursera, el sitio más popular, que ofrece cursos de Stanford, Berkeley, Duke, Princenton, Toronto, Pennsylvania, la Politécnica de Laussane, etc.. O Udacity, la universidad abierta creada por el propio Thrun, entre otras.

Dos años después de esa experiencia masiva las plataformas que ofrecen cursos moocs han proliferado en todo el mundo, pero lo más importante es que han abierto un debate profundo en la enseñanza. ¿Es necesario pagar para adquirir conocimientos?

“Se ha desarrollado un nueva manera de aprendizaje, cuando aparece algo nuevo hay mucha gente en contra porque duda del sistema pero lo que está claro es que no parece una moda pasajera, y es consecuencia de todos los nuevos servicios que ofrece internet, esto hace 10 años sería imposible”, explica Miguel Caballero, uno de los fundadores de Tutellus, la plataforma más veterana en España en moocs y videocursos que ofrece servicios a toda la comunidad hispanohablante. “En febrero de este años salimos con una nueva versión y en tres meses hemos expedido más de 20.000 cursos” afirma Caballero, “queremos democratizar la formación y llegar al último rincón del planeta. Somos una de las plataformas colaborativas más grande del mundo con más de 11.000 videocursos”.

Más de 70 universidades de España, México, Colombia, Argentina, Chile y Venezuela forman parte de esta plataforma en la que los contenidos que se pueden encontrar varían dentro de un amplio abanico de temáticas. Todo lo que busques, lo encontrarás en la red. “Hay algunas áreas que por su utilidad están más solicitadas que otras, como todo lo referente a los emprendedores por ejemplo, al posicionamiento SEO, a la creación de páginas web, community management, idiomas aplicados, etc.”, sostiene el cofundador de Tutellus. “Difundimos el contenido que ellos nos demandan. Hay una clara diferencia en relación con las materias impartidas para América Latina que en España, allí solicitan contenidos relacionados con matemáticas, física…son temas de instituto, aquí está enfocado al mundo laboral, lo utilizan como una herramienta de cara a encontrar trabajo”.

Cuantos más mejor

El principio fundamental del mooc es cuanto más gente mejor, el concepto de masivo, pero esto puede generar situaciones complejas de manejar como la gestión de una comunidad tan amplia en foros de discusión y la verificación de la identidad de los estudiantes.

“Es algo tan nuevo que todavía no ha dado tiempo a encontrar soluciones a los pequeños contratiempos que van surgiendo”, explica Caballlero. “Los moocs trabajan con fechas concretas, te fija un horario y eso puede dar lugar primero al solapamiento y segundo a que se den tasas bajas de fidelización, por eso los videocursos tienen los mismos principios que los mooc pero con horario abierto para que la gente se organice”.

La duda ahora surge, si todo es gratuito, ¿dónde está el modelo de negocio? En torno a esta cuestión Miguel Caballero aclara que lo importante es el concepto formativo que se desarrolla alrededor de un mooc con las aportaciones que hacen los propios alumnos, “luego intentamos monetizar por la emisión de certificados de asistencia, la semana que viene lanzamos la obtención de certificados junto con las universidades con un sistema de verificación, y por otro lado se cobra un porcentaje si el curso es de pago”.

En cualquier caso, frente a un sistema educativo precario cuya carestía va en aumento, la posibilidad de tener una alternativa supone una auténtica revolución educativa en la que las aulas, por primera vez, serán virtuales.

vía: www.eldiario.es