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- 30-07-2011 | Nereida López Vidales
Televisión on line: qué nos espera

netflix-hulu-viewing Post by: Fernando Blanco

Hace unos pocos días la Agencia Nielsen hizo pública una estadística sobre las preferencias de los usuarios norteamericanos a la hora de acceder a contenidos
televisivos online.

En España todavía suena a ciencia ficción; casi por entero, el acceso disponible es el proporcionado por las webs corporativas de las respectivas cadenas de televisión: acceso limitado y páginas repletas de publicidad, pero es un servicio gratuito a fin de cuentas. Esto se traduce en disfrutar de los contenidos frente al ordenador con las limitaciones correspondientes.

Sin embargo, están apareciendo informaciones de que esta situación va a cambiar en España; dicen que pronto podremos contar con los mismos servicios que ya utilizan los norteamericanos y que esto desembocará en una nueva televisión, donde contenidos televisivos y cine bajo demanda podrán disfrutarse por igual desde el PC, la pantalla de televisión, la videoconsola y o en cualquiera de los dispositivos portátiles que van con nosotros a todas partes.

De momento, en España sólo existe un servicio que usa este nuevo concepto de acceder a contenidos televisivos desde nuevas plataformas: hablamos del Apple TV.

El servicio de alquiler de contenidos audiovisuales de Apple se basa en dos pilares, el dispositivo Apple TV para su conexión al televisor, con conectividad wifi lo que permite reproducir contenidos vía streaming que tengamos en el ordenador y por otro lado el acceso a la tienda iTunes de Apple que es donde radica todo el negocio.

iTunes, la tienda online de Apple, ha introducido un servicio de alquiler de películas y de pago por visión de partidos de la liga americana de béisbol. El servicio resulta limitado pero el próximo desembarco de servicios como Netflix en España, obliguen a Apple replantearse el modelo de negocio.

Volviendo a la encuesta, los datos apuntan en primer lugar a que los norteamericanos acceden de manera mayoritaria a los contenidos audiovisuales mediante el ordenador, o lo hacen conectándolo al televisor y ya en menor cuantía usando las distintas videoconsolas, net TVs dispositivos reproductores con servicios de televisión bajo demanda y por último dispositivos portátiles entre otros. El acceso a estos servicios se hace usando dos servicios, Netflix y Hulu que aunque no son los únicos son los más importantes.

Llegados a este punto hay que hacer hincapié en dos aspectos: el servicio y el soporte. Netflix y Hulu son empresas proveedoras de cine y series de televisión mediante subscripción aunque de momento sólo está disponible en el continente americano. Parte de sus contenidos son gratuitos y la mayoría de pago mediante una cuota mensual

bastante reducida en comparación de los servicios televisivos de pago que hoy conocemos. Podríamos definirlo como un servicio de televisión de pago online, con las ventajas que ofrece ya que el usuario en todo momento elige lo que quiere ver y cuando.

Pero servicios como el de Netflix, Hulu, Crackle o Amazon no son más que el cincuenta por ciento de la televisión on-line. Otro aspecto no menos importante es el del soporte, porque ver los contenidos desde el ordenador no suele resultar todo lo cómodo que uno espera para su ocio. En este aspecto han proliferado dos vertientes, las aplicaciones para soportes móviles, apps para videoconsolas, tablets y teléfonos móviles aprovechando su conectividad inalámbrica; y los dispositivos físicos con conectividad y aplicaciones para acceder a estos servicios de televisión a la demanda.

Ya hemos hablado del Apple TV del que ser rumorea que podría implementar apps o el propio servicio de Hulu si resulta cierto que Apple quiere comprarlo. Por otro lado están el Google TV y el Boxee ya disponibles en España aunque por este motivo todavía no están operativos ciertos servicios de acceso como el de Netflix.

Por otro lado está el Roku Box, de todos es el más económico y el que más diversidad de servicios audiovisuales cuenta y aunque se puede comprar en España de manera on-line, resulta poco menos que inútil por no poder acceder a estos servicios que componen, en su mayoría, el total de sus capacidades.

Dentro de poco todo esto va a cambiar: se empiezan a escuchar con fuerza los rumores de que Netflix entrará en España a primeros del 2012. La cuestión que surge con fuerza es si un servicio de pago por visión, aunque reducido, tendrá éxito en un país en el que los índices de piratería están a la cabeza de Europa. A este respecto es difícil dar una respuesta, está claro que muchos piratean por cuestiones económicas, pero muchos otros por la carencia de una estructura comercial que proporcione contenidos audiovisuales en la manera que se llevan consumiendo en los últimos años, de manera digital y vía streaming, para ver y no para coleccionar.

Si estos servicios tienen en cuenta estas necesidades, si se plantea comercialmente de una manera dedicada al mercado español y no con las ya consabidas tarifas paritarias, dólar=euro, debería funcionar. Para todo esto habrá que esperar a que lo rumores se conviertan en realidad y el tiempo y la todavía crisis económica muestren si nuestros hábitos audiovisuales quieren cambiar o seguimos disfrutando de la televisión con un parche en el ojo…