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- 13-03-2012 | Ocendi
¿Que hacemos con la Tele?

ocendi tele

El 3 de abril de 2010, se puso fin en España a las emisiones analógicas, en contra de las recomendaciones de la Unión Europea que fijaba la fecha para los países miembros en 2012, nos adelantábamos para transformar nuestro medio televisivo.

Dos años después, el balance no podía ser más negativo, por lo que es necesario, analizar y reflexionar sobre la situación del sector audiovisual y cuáles son los retos que se le plantean.

La integración del grupo Antena 3 y la Sexta, perteneciente a Mediapro, ha significado de facto el fin del pluralismo audiovisual, ya que, Telecinco y Antena 3 controlan ahora la mayor parte de los canales en abierto.

Una de las grandes ventajas que se otorgaba a la tan esperada llegada de la TDT era la segmentación de la audiencia, una audiencia orientada a los programas en lugar de al canal, una segmentación que iba a permitir una publicidad más selectiva y por tanto eficaz.  Sin embargo, el duopolio Telecinco-Antena 3 controla más del 85% del mercado publicitario, lo que hace inviable que las cadenas de televisión emergentes o los grupos más pequeños puedan sobrevivir repartiéndose tan solo el 5% de la facturación publicitaria, teniendo en cuenta que el 10% restante está destinado a las cadenas autonómicas.

Esta posición de dominio que tienen los dos grupos, hace que el mercado sea anticompetitivo.

Sin embargo, no deja de ser curioso que estos dos grupos acaparen el 85% del mercado publicitario a pesar de sumar tan sólo un 52% de audiencia.

Panorama actual del sector

En diciembre del 2010, la Comisión Nacional de la Competencia daba el visto bueno a la operación, después de que Telecinco se comprometiera a llevar a cabo una serie de medidas de autolimitación en materia publicitaria y comercial. De esta forma nacía Mediaset España.

Un año después Antena 3 y La Sexta ha firmado un acuerdo de integración de los dos grupos, poniendo fin a un proceso de consolidación en el sector audiovisual privado que se iniciaba con la fusión de Telecinco y Cuatro.

De esta forma, el  grupo mexicano Televisa ha cedido el 40,8% que poseía en La Sexta a cambio de convertirse en uno de los accionistas principales del holding Imagina, donde su participación es del 14,5%.

En el momento de la fusión La Sexta está controlada al 92% por Imagina, BBK y las productoras Bainet y El Terrat. El restante 8% está en manos del fondo Gala Capital.

El pacto de Televisa con sus socios proporciona al grupo mexicano derechos de primera opción para la compra de formatos y contenidos audiovisuales, así como derechos de transmisión de eventos deportivos.

La nueva Antena 3 sigue presidida por José Manuel Lara

Una de las consecuencias de estas fusiones es que el mercado publicitario se encuentra concentrado en el duopolio Mediaset-Antena 3, copando el 85% de la inversión en publicidad.

Ésto, tiene resultados nefastos para el resto de las cadenas pequeñas, necesarias, para conformar el contenido audiovisual de la TDT en un mercado en el que sobran canales porque falta financiación.

Es necesario que los espectadores puedan gozar del mayor abanico posible de contenidos y que además éstos tengan la mayor calidad y pluralidad posible, pero la inversión en publicidad está cayendo en picado y sin publicidad no hay contenidos. Generar una parrilla de programas para un canal de televisión es caro. Requiere, además, en el caso de las pequeñas cadenas un desembolso económico inicial grande. Los grupos de comunicación, por tanto, dependen de la publicidad para financiarse. Por tanto, estas fusiones, solo han conseguido hacer más inviable el mercado de la televisión.

En este sentido, al panorama tan árido que se vive en televisión desde hace un tiempo, por la propia idiosincrasia de los grupos y cadenas, se une la crisis económica en la que estamos inmersos. “Recortes” es el verbo más escuchado y utilizado, fundamentalmente en el caso de las cadenas públicas y autonómicas. Es especialmente injusto el caso de RTVE. La auditoría relativa al año 2010, ha señalado deficiencias, por ejemplo, en los elevados costes de las series, en el salario de algunas de sus “estrellas” o en los costes de infrautilización de sus medios, en donde además, se han visto beneficiadas otras empresas ajenas a RTVE, como es el caso de la compañía Overon, filial de Mediapro. Además a todos estos dispendios, se añade la decisión de suprimir la publicidad, por lo que RTVE  ha perdido unos ingresos importantes para la corporación que, por supuesto, servían para financiarla y, que a día de hoy han incidido directamente en la decisión de realizar estos recortes.

IMAGINA

Globomedia y Mediapro unieron sus fuerzas y se fusionaron en el grupo Imagina convirtiéndose en el primer grupo español proveedor de contenidos y servicios audiovisuales.

A día de hoy, Televisa ha formalizado su integración en el grupo Imagina con una participación del 14’5%. La operación, fue acordada por las dos compañías en diciembre de 2011. Con la incorporación de Televisa, los socios fundadores del grupo Imagina (grupo Mediapro y grupo Globomedia) poseen un 51,3% del capital y WPP y Torreal un 17,1% cada uno.

Ante este panorama, la televisión es cada vez menos plural y la inversión publicitaria se encuentra concentrada en unos pocos. Por tanto el futuro audiovisual debe redefinirse ante los nuevos retos que se plantean.