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- 2-05-2011 | Ocendi
Las cadenas de televisión españolas no protegen a la infancia

En diciembre de 2004 fue suscrito entre el Gobierno de España y los principales canales de televisión nacionales y autonómicos (TVE, Antena 3, Cuatro, Telecinco, laSexta, Net Tv, Veo Televisión y FORTA) el Código de Autorregulación de Contenidos Televisivos e Infancia con el objetivo de “proteger a los niños de contenidos perniciosos en televisión”.

El Código pretendía reducir la indefensión de los ciudadanos ante los excesos de los operadores de televisión, principalmente en lo que a la protección de los menores se refería, complementando así la legislación establecida en esta materia por el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio.

Entre otras medidas, el documento marcaba franjas horarias de “protección” y de “protección reforzada” en las que se prohibía la emisión de contenidos que pudieran resultar ofensivos para la infancia, como los programas de carácter violento, sexual o relativos al ocultismo o a las drogas.

Recientemente ha sido publicado en la web del Observatorio de la infancia del Ministerio de Sanidad, Política Social el estudio de “Evaluación del cumplimiento del Código de Autorregulación de Contenidos Televisivos e Infancia”, realizado por la Asociación de Usuarios de la Comunicación (AUC).

Dicha Evaluación considera que el Código de Autorregulación de Contenidos Televisivos e Infancia es “el más insatisfactorio de todos ellos y difícilmente podría ser reconocido en el ámbito de la Unión Europea”. Tal crítica se basa en el hecho de que las televisiones son las que tienen que realizar una autovaloración de su programación y comprometerse a rectificarlas en caso de incumplimiento, a pesar de la existencia de una Comisión de Seguimiento, que carece de capacidad para “decidir o valorar los posibles incumplimientos legales y del propio código por parte de las cadenas” y, por lo tanto, tampoco para imponer ningún tipo de sanción.

El grado de incumplimiento del Código de Autorregulación por parte de los operadores es, según este estudio, “elevado” y se ve claramente reflejado en la inclusión en horario de protección reforzada de tantos o más programas para adultos que en el resto de tramos horarios, en la emisión de publicidad inadecuada para los menores y en la emisión de películas cuya calificación por edades (que establece el ICAA) no se corresponde con el periodo horario. La franja de tarde es la que aglutina la mayoría de los incumplimientos detectados aunque las mañanas, el mediodía y los fines de semana también albergan un número destacado de infracciones.

Además, resulta cuanto menos llamativo que las cadenas tiendan a la “negación de cualquier incumplimiento” y “relativizar las trasgresiones al Código” e incluso “cuando aceptan un incumplimiento es a regañadientes, atribuyéndolo a un error de la cadena y sin reconocimiento explícito de una mala práctica”.

A pesar de ello, el volumen de reclamaciones por parte de los espectadores a estas vulneraciones es considerado “escasísimo”, debido principalmente al desconocimiento de este Código.

Todo ello evidencia la necesidad de creación de un órgano independiente que vele por una regulación más eficaz de los contenidos televisivos, cuestión que se espera lleve a cabo el deseado Consejo Estatal de Medios Audiovisuales (CEMA), previsto en la Ley General de la Comunicación Audiovisual

Link al informe: http://www.observatoriodelainfancia.msps.es/productos/docs/contenidosTelevisivos.pdf

Fuentes: AUC y MSPS