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- 11-08-2011 | Nereida López Vidales
Cuando la fotografía se hace social

photovine

Post by Fernando Blanco

El mundo de las redes sociales se está reinventando constantemente. Alrededor del ecosistema de las grandes redes sociales como Facebook y Twitter viven aplicaciones, juegos e incluso otras redes sociales que necesitan de las primeras para una mayor difusión, parece que a no es suficiente con crear galerías y cometarios con Flicker o geolocalizaciones con Panoramio.

La fotografía como red social están empezado a ganar importancia y una par de recientes noticias son buen ejemplo de ello. El cantante Justin Bieber colgaba su primera foto en la red social Instagr.am, al momento la red se colapsaba por los innumerables fans que querían ver la foto y colaborar en la misma. Instagr.am es una red social fotográfica para usuarios de iPhone que permite hacer fotos añadiendo filtros que dan a las imágenes un aspecto de fotografía clásica. Estas funcionalidades y la posibilidad de ser compartidas vía Facebook y Twitter la han convertido en la favorita llegando a la cifra de 150 millones de fotografías publicadas mediante esta red.

Pero al calor del éxito de Instagr.am, están surgiendo nuevas aplicaciones, aún en fase beta pero con una serie de particularidades que las hacen muy diferentes entre sí.

Photovine, es una red social sólo disponible para dispositivos iOS de Apple bajo el eslogan “Planta una foto, mírala crecer”. La idea es que tras hacer una foto y etiquetarla con un comentario o título, otros usuarios puedan añadir sus propias fotos bajo ese título común formando así entre usuarios conocidos y desconocidos álbumes fotográficos de una misma temática. Poco más se sabe pues el acceso a esta red social es por invitación y se reparten con cuentagotas.

Pool Party. Bajo este nombre, y de tapado, se encuentra la omnipresente Google. Muchos analistas etiquetan a Pool Party como la respuesta de Google a Instagr.am pero está en fase beta, cuenta con bastantes limitaciones y su acceso también es bajo invitación y muy restringido. Lo cierto es que tras un análisis detenido, no resultan la misma cosa. Mientras que Instagr.am tiene como bandera el generar fotos con aire clásico gracias a sus filtros y a partir de ahí estructurar galerías, Pool Party genera eventos para añadir fotografías, y esos álbumes pueden ser completados por distintos grupos de usuarios. Por ejemplo, un grupo de amigos que van a un concierto crean un “Pool” y de manera colaborativa van añadiendo desde sus dispositivos iOs o Android distintas fotos en el mismo álbum. De momento estas es la única funcionalidad activa pero es de presumir que vayan aumentando y permita la posibilidad de compartir estos álbumes de eventos en las redes sociales mayoritarias, sobre todo en la propia de Google.

El problema que surge es que, con tanta fragmentación, parece complicado que se adopten de manera generalizada y que su andadura vaya más allá de una moda pasajera. Al final y como la experiencia demuestra, tendemos a utilizar una herramienta que integre distintas funcionalidades y no al revés. De su capacidad de integrarse dentro e las grandes redes, dependerá el futuro de las nuevas redes sociales fotográficas.